La danza

El arte tiene tanta incógnita, nos tiene perplejos y anonadados. Nos entra la duda de dónde viene, por qué nace y cómo ha tenido tanto desarrollo. Pero algo si es seguro, el arte nació desde que aparece por primera vez el ser humano en la tierra.

El arte es y seguirá siendo la expresión del hombre a través del cuerpo y sus extensiones. La danza, el teatro, la literatura, el canto, la música, el cine, la escultura, y la pintura son sólo las bellas artes. Pero ahora estamos para describir un poco el origen de la danza oriental.

Hablar de danza es algo muy vasto, imagínense, el hombre ocupó la tierra desde hace 25,000 años y en diferentes territorios de nuestro planeta. Si la danza nace desde hace tanto tiempo; para hablar de danza oriental es necesario delimitar ciertos aspectos, pero necesario estudiar de pinturas rupestres y esculturas encontradas de nuestros ancestros para poder analizar el origen de esta expresión.

Un poco antes de hablar sobre la danza oriental establezcamos lo que es la danza. “Danzar es instinto, en otras palabras algo que nos hace querer bailar. Bailamos con alegría si recibimos buenas noticias ó bailamos con dolor si dejamos caer un martillo sobre alguna parte de nuestro cuerpo. En cualquier lado alzamos las manos y brazos si queremos hacer que alguien nos entienda. Es sorprendente cuantas ideas pueden ser expresadas de esta manera. Pero lo que tratamos de explicar no es la acción de bailar sino el arte de bailar”. (HASKELL, 1960, 7)

La palabra danza viene de la antigua palabra alemana “danson” que significa estirar. Todo tipo de danza está conformada por estiramientos y relajamientos. Los músculos los estiramos y relajamos según la acción que planeamos hacer. Por lo tanto, claramente el bailar debe ser algo organizado, no es lo mismo saltar en un estado de humor, hambre o alegría. Entonces definimos bailar como la forma de expresar nuestras emociones a través de una sucesión de movimientos rítmicos y disciplinados.

El ritmo

¿De dónde viene el ritmo? El ritmo es inherente a cada cosa existente en el espacio, el ritmo fue lo primero que existió, inclusive mucho antes de la existencia del ser humano en la tierra. Mucho antes que existiera el hombre el ritmo estaba presente con galaxias, planetas girando alrededor del sol, estrellas, lunas, todo era una gran creación rítmica. Los movimientos de rotación y traslación crearon el ritmo de la noche y el día. Más tarde cuando aparecieron las plantas, el invierno y el verano crearon los ritmos del crecimiento y la muerte, más tarde con la existencia de los animales ellos sobrevivían bajo el ritmo de su corazón, con el ritmo de su respiración, el ritmo de volar y el caminar de sus cuerpos. Todavía antes que el hombre apareciera en la tierra las diferentes especies bailaban deliberadamente, y estos bailes eran marcados por los ritmos de la naturaleza. La danza del hombre comenzó probablemente de la misma manera, por lo tanto es tan antiguo como el primer hombre que expresó sus emociones de alegría o miedo por pasos, saltos y gestos rítmicos desde hace 25,000 años. La danza podría ser la más antigua de las artes, es el arte que no necesita ningún instrumento más que el propio cuerpo.

La música vino después. Originalmente con el andar de los pies y el golpeteo de las palmas suplió la música y el ritmo requerido por la danza. El baile, la música y todas las artes dependen del ritmo. Lo podemos ver por las frases rítmicas dentro de un poema o de una canción primitiva. El ritmo está presente desde el origen del universo hasta el salto y pirueta de un bailarín de ballet.

El danzar es global y en todo el mundo los bailes difieren, en alguna tierra sólo el hombre baila y en la otra solamente la mujer. En algún otro lado el hombre y la mujer bailan en pareja. Los bailes pueden ser rápidos o lentos, alegres o solemnes. La razón por la cual los diferentes bailes han crecido en diferentes partes del mundo radica en parte por el entorno de los bailarines en el cual viven. No es lo mismo la vida de un habitante en las montañas que la vida de un granjero en tierra baja. Los pasos de un montañense van a ser adaptados si él vive en un cerro muy inclinado y muy empedrado, él debe sobrevivir, por lo tanto él debe ser un cazador para caminar día a día en este tipo de piso así que éste desarrolla pasos muy saltados y cortos. En cambio el que vive en tierra baja vive en una expansión firme y llana donde el cultivo crece abundantemente. Su vida se desarrolla para atender hectáreas firmes, por lo tanto su paso se desarrolla lento y pesado. Los movimientos diarios de estas personas son suficientes para sugerir que el baile en las montañas va a ser más vivido que el baile en la llanura. Mientras que el montañense desarrolla pasos con saltos, los llaneros desarrollan bailes con desplazamientos aprovechando el gran espacio que hay. Inconscientemente el hombre adapta su forma de vida y su danza al entorno particular en el que vive.

La danza oriental

Ya descrito de dónde viene la danza, y cómo se desarrolla, hablemos de la danza oriental. La danza oriental comienza desde el origen de todo baile. Así como en tiempos primitivos usábamos nuestro cuerpo para expresar dolor, furia, alegría, etc., en caso de la danza oriental, ésta expresaba procreación.

La procreación era tanto una maravilla como la supervivencia, por lo tanto el hombre se dirigía a los cielos y con baile y sonidos musicales sencillos renovaban sus votos con los Dioses. Los movimientos en sus rituales reflejaban sus peticiones por la fertilidad y la gratitud por la alegría de vivir. Los movimientos los realizaban sin restricciones, es decir sin complejos del “qué dirán” de hoy en día.

La sencillez primitiva no podía durar ya que estamos en constante evolución. En Medio Oriente esta evolución del baile y la música se presentó con las religiones de las antiguas civilizaciones de Mesopotamia y Egipto. La religión se volvió más organizada y los sacerdotes adquirieron cada vez más poder para gobernar las tierras. Las teorías musicales se pusieron en marcha ya que definían la naturaleza y el propósito de la vida en la tierra. La música se volvió más refinada y en cuanto a los sacerdotes y sacerdotisas estos ondulaban el cuerpo con la música y se hipnotizaban por los movimientos y los sonidos. Mientras más movimientos y sonidos ellos obtenían se consideraba “el hombre y el universo como uno mismo, una unidad” Para ellos era importante lo que hoy hemos olvidado. Para lograr nuestros objetivos, debemos involucrarnos totalmente”

El objetivo de repetir tanto estos movimientos era lograr un flujo máximo de energía que pasara a través del cuerpo no obstruido viniendo de una fuente de poder oculto en la parte baja de la región abdominal.

En aquellos tiempos los sacerdotes fueron más allá de sus conocimientos y se relacionaron con astrólogos y matemáticos para conseguir perfecta armonía. La religión era lo más importante y había que traer perfección a ella.

La gente jamás dejó sus movimientos de expresión propia. La música y el baile eran parte de su vida diaria, sin embargo las diferencias entre Mesopotamia y Egipto relacionadas con su manera de expresión y religión comenzaron a aparecer. Mesopotamia debido a sus extensiones de tierra planas era fácilmente invadida, comenzaron a tener mucha diversidad y actividad cultural debido a esto y fue infundida por temperamentos extremos. Las pasiones eran fuertes en cada fase de la vida. El baile ceremonial recibió más énfasis y los rituales en templos, baile y música se involucraron cada vez más. Las bailarinas de los templos quienes imitaban los movimientos rituales de las sacerdotisas comenzaron a combinar el ritual con baile sensualmente delicado.

Cuando las cortes reales se apegaron a los templos encontraron en el baile un gran potencial para el entretenimiento. Así que los bailarines y músicos de las cortes fueron influenciados por las ceremonias religiosas. Inevitablemente algo de la cultura mesopotámica influenció la música y la danza en países vecinos como Siria, Palestina entre otros.

La danza en Egipto se desarrolló de diferente manera. Las invasiones e influencias de otros lados a Egipto eran difíciles debido a que estaba rodeado de desierto. La vida era pacífica, tenían contacto con fenicios, cretenses, y nubios sin embargo los egipcios se consideraban superiores que los demás y no se dejaban cambiar fácilmente. Egipto fue unificado por siglos, regido por faraones y era sostenido por una sola fuente. La música y el movimiento de la danza de los egipcios como la de los mesopotámicos derivó de las súplicas religiosas a los Dioses, la diferencia estaba en la manifestación. Los faraones estaban preocupados por la vida después de la muerte y se veía reflejado en la música, los movimientos eran más solemnes y más reservados. En Egipto como los hombres predominaban tanto en la música como en los cantantes y bailarines, el aspecto era más atlético que sensual.

Más tarde tribus nómadas de Asia Central llegaron a Egipto con música y movimientos diferentes a éste, por lo tanto la cultura se transformó y fue casi destruida. Eventualmente los egipcios expulsaron a los nómadas y conquistaron áreas en la frontera con Mesopotamia. Las culturas no sólo continuaron desarrollándose sino fusionándose. De Siria y otras tierras semíticas mandaron músicos y bailarinas altamente calificados de las cortes a Egipto como favores. Por lo tanto se usaban como entretenimiento en la corte y en los templos para ceremonias religiosas.

Estas bailarinas y músicos tuvieron un gran impacto en la vida cultural de Egipto. Ellos introdujeron un elemento más sensual, el cual era la unión de un espíritu solemne con la gracia del pasado, así estimulaban sentimientos más profundos, fuertes pasiones y un gran rango de emociones humanas que fundaban expresión en su música y en su baile. Entonces Egipto se convirtió en el centro de moda, arte y cultura oriental.

Bibliografía:

HASKELL, Arnold. The Wonderful World of dance. McDonald & Co. Great Britain, 1960.

MORCA, Maria. Maria Morca's Bellydance. Anthony Perris and Associates, Inc, Lois Darroch, Canada, 1975.